Letra: Charles Cross Adaptación de la letra al catalán: Pau Riba Música compuesta e interpretada por 1000Simonis Producción artística i arreglos: Antonio Puertas
(en mil ochocientos noventa y nueve) había un gran muro blanco – desnudo, desnudo, desnudo contra el muro una escalera – alta, alta, alta i en el suelo un arenque – seco, seco, seco
entonces llega él (que no es ni joven ni viejo)
llevando en las manos – sucias, sucias, sucias un gran clavo – puntiagudo, agudo, agudo, y un cordel y un martillo – pesado, pesado como él
sube a la escalera – alta, alta, alta y clava el clavo puntiagudo – clung, clung, clung arriba del gran muro – desnudo, desnudo, desnudo
suelta el martillo – pesado, pesado como él ata al clavo el cordel – largo, largo, largo y en su punta el arenque – seco, seco, seco
baja de la escalera – alta, alta, alta, la coge junto al martillo – pesado, pesado como él y se va quien sabe a donde – lejos, lejos, lejos
en el extremo del cordel – largo, largo, largo pendula ahora – lentamente, lentamente un arenque seco – seco, seco, seco
si he compuesto esta historia – simple, simple i mema es para enfadar a los hombres – serios, serios, serios y divertir a los niños – pequeños, pequeños, pequeños…
que no saben qué es sufrir, porque son niños pequeños, pequeños sufridos* … por sus padres, claro!
* las palabras pequeño y sufrido son fonéticamente equivalentes, en catalán
Letra y Música: Pau Riba Interpretación: Pau Riba y De Mortimers Arreglo y dirección de La Principal de la Nit: Marcel Casellas Tibles: Marta Andreu Trompetas: Ivó Oller Fiscornios: Josep Moliner Tenoras: Elisenda Vilarrubias Flabiolo: Mireia Barat Producción artística: Antonio Puertas
cuando sale la luna sobre esta tierra mi corazón se aferra como una simiente como un hueso de ciruela cuando sale la luna mi corazón se entierra se mueve, se resquebraja y de pronto germina
cuando sale la luna de este mar extático mi cuerpo se calma como un tronco inmenso como árbol sin hojas cuando sale la luna mi cuerpo se eleva mis manos se enraman para robar la fruta del cielo
dansardana, dansardana que la luna está ya muy alta tambor, flauta y tamboril que la luna ya está aquí
Letra: Mn. Cinto Verdaguer Música: Josep Rodoreda Adaptación: Pau Riba Interpretación: Pau Riba y De Mortimers Producción artística: Antonio Puertas
Rosa de abril, morena de la sierra, de Montserrat lucero, iluminad la catalana tierra; guiadnos hacia el cielo,
Con sierra de oro los angelitos serraron esos cerros para haceros un palacio Reina del cielo que los serafines bajaron, dadnos abrigo en vuestro manto azul.
Alba naciente de estrellas coronada, ciudad de Dios soñada por David, a vuestros pies la luna se ha acostado, el sol sus rayos os da como vestido.
De los catalanes siempre seréis Princesa, de los españoles estrella de Oriente, sed para los buenos pilar de fortaleza, para los pecadores puerto de salvación.
Letra y Música: Pau Riba Interpretación: Pau Riba Producción artística: Antonio Puertas
si dispuesto, fornido y cachas pisas fuerte tu terreno si cada ojo tuyo es un pedernal que expresa arrebato contra sensatez si como un gran viento del caribe la vida te empuja y te empuja sin que te paren ni el grito ni el rapapolvo ni aquel sendero que se estrecha o el vergel que se convierte en arenal si has luchado contra el desdén desde que dejaste el embarazo puede que te llames Jaume Quadreny
mas si un maldito recio viento como un tifón caribeño una mañana te sorbe el seso y harto ya de tanta bronca tanta inmundicia y tanto desprecio el corazón dolido, hecho una piedra sintiendo que tu margen disminuye viendo que el cuadro de terreno bajo tus pies está yermo y guiando el arrebato que te lleva deshaces el camino del parto puede que te llames Jaume Quadreny
Letra: Pau Riba Música: 1000Simonis Interpretación: Pau Riba y 1000Simonis Producción artística: Antonio Puertas
quien tenga ansia de la infancia que se desnude —con elegancia pero sin aires de arrogancia— de las capas restrictivas de nefasta petulancia con que el saber ha ido vistiéndolo que se las quite —primero una, después otra— hasta quedar totalmente en cueros (o sea desnudo pequeño y canijo como un cacho de nada insospechado entre la abundancia)
quien tenga apetito de ser pequeño que gire un dedo, que desenrosque el tornillo que lo hace erudito y, levantando la tapa de la ollita donde hierve la maraña —nudo de espaguetis— de las tramas y las urdimbres que suelte la vaharada de aves de antojo, afanes y lunas que revolotean ahí como mosquitos dejándose vencer por el deleite de liberar vuelos inhibidos
quien tenga ansia de la infancia que —vestido de angelical beligerancia y esgrimiendo el indicador de la frecuencia y la impedancia— como buzo, busque en el submundo pues aquí es, bajo el barniz de la más fatua jactancia donde reside el tiempo de la fanción (de donde todo se exfancia se extravía en laberintos de erudición hasta que, por fin, de nuevo se infancia)
Letra: Basada en fragmentos de Hiparsiologi de Francesc Pujols Música e interpretación: Pau Riba y Mu Bajo: Guillem Aguilar Trompeta y fiscorno: Roc Albero Producción artística: Antonio Puertas
la piedra es un ángel que duerme en la tierra el ángel una piedra que despierta en el cielo
apaguemos los cirios del altar y las lámparas colgadas en les naves de los templos, que des de la tierra navegamos por el cielo como las naves por el mar, con la luz encendida como si siempre fuera noche: la luz de la verdad ilumina más que los cirios y las lámparas ardiendo. levantémonos y apaguemos las llamas que han quemado madejas de mecha en montañas de cera y en riadas de aceite, mas no temáis, que Dios no está dentro de los templos, sino los templos dentro de Dios
la piedra es un ángel que duerme en la tierra el ángel una piedra que despierta en el cielo
hollemos los peldaños de la escalera de la vida, como quien salta dentro del lagar con los pies amoratados por el mosto de la vendimia, y ordeñando con los pies la uva, como las manos ordeñan las vacas y las cabras, hagamos chorrear escaleras abajo el vino de la cosecha. enviemos un beso como quien envía el espíritu arrancándoselo del cuerpo y ofrezcamos el corazón, como quien se arranca el cuerpo del espíritu, que la otra vida no es como ésta, que además de ser tan triste, nos la tenemos que ganar
la piedra es un ángel que duerme en la tierra el ángel una piedra que despierta en el cielo
subamos, a toque de trompeta, no para ganar la gloria del cielo sino para abarcarla con las manos desde la tierra, como si el cielo fuera el árbol y la gloria el fruto del otoño de la vida madurado en la rama de la muerte. desde el turó de l’home* divisamos más allá de las lejanas montañas del bien y del mal, como quien mira y escucha el horizonte señalado por el canto más lejano de los gallos, que se responden unos a otros
la piedra es un ángel que duerme en la tierra el ángel una piedra que despierta en el cielo
bajemos del turó de l’home montaña abajo, tocando la trompeta de oro y el oro de la trompeta, como quien baja del montseny** tocando el cuerno, al peldaño de los valles de las bestias que corren y pacen entre las plantas, anunciándoles la verdad y la libertad, como si con el oro del sonido de la trompeta pudiéramos entendernos. oh, bestia, alma hermana, amiga, enemiga o esclava nuestra, yo te digo: bestia eres, hombre serás
la piedra es un ángel que duerme en la tierra el ángel una piedra que despierta en el cielo
bajemos con la verdad y la libertad, como si en cada mano llevásemos un hacha encendida, como el sonido del oro de la trompeta, a iluminar las tinieblas de los protozoos que viven en la sangre de los hombres y las bestias, como los peces en el agua, encendiendo el fuego de la fiebre que quema la carne, que inflama la cabeza con el desvarío, cuando el enfermo vomita la realidad en imágenes, como los alimentos mal digeridos que vuelven a la boca
la piedra es un ángel que duerme en la tierra el ángel una piedra que despierta en el cielo
bajemos al fondo de los valles de las montañas hasta donde nacen las raíces, como si hiciéramos resonar los filones de oro de las minas, entre los árboles, las matas y las hierbas, que en los zarzales se entremezclan unas con otras, como el canto de los pájaros cuando cantan todos a una, para que, esparciendo el sonido de las trompetas así como el payés esparce la simiente, el sonido del oro nos anuncie que los hijos de la tierra serán ángeles del cielo
la piedra es un ángel que duerme en la tierra el ángel una piedra que despierta en el cielo
(*) el otero del hombre, un pico catalán (**) monte-sensatez, macizo catalán
Música y letra: Joan Manuel Serrat Adaptación e interpretación: Pau Riba Producción artística: Antonio Puertas
Los zapatos agujereados la ropa llena de polvo, y en la boca temblorosa siempre lleva un dulce canto. El país por el que camina no es otro que su país y el vino que moja su garganta no es otro vino que su vino.
No era extraño en ninguna parte. Era ya viejo el trovador.
Cantó en tiempos a princesas en grandes y fulgentes palacios. Saltó muros, abrió puertas cerradas con doble llave. Cuando tenía la voz clara como la piel de sus amores. Cuando, por la noche, lo tapaban sábanas blancas bordadas con flores.
Las flores han perdido el aroma. Era ya viejo el trovador. Hoy ha cambiado de alcobas. Ahora que ha perdido las llaves, una barraca de adobe es para él un gran palacio donde su canción se alza por un plato y un vaso de vino. Pastoras y mesoneras son ahora sus flores de noche
Todo se deshoja en el otoño. Era ya viejo el trovador.
Y mañana, a punta de día deberá seguir camino. se parará en otra aldea y luego se irá lo mismo con los zapatos agujereados, la ropa llena de polvo, y en la boca temblorosa irá con él su dulce canto